domingo, enero 30

Azul oscuro casi negro



Hace un tiempo que andaba decaída, que mi cuerpo por mucho que pidiera no podía más,  
que mis fuerzas eran vanas
y que me faltaban ganas de volar.
Pero hace el mismo tiempo conocí a una persona. Sí, la que me ha ayudado a seguir. En la que pienso cada instante de mi tiempo y a la que le doy todo lo que puedo dar de mi. Él no sólo forma parte de mi vida, él es mi vida. Y lo seguirá siendo si quiere. Hay que dar marcha alante y hacer que todos los baches se esfumen, desaparezcan y se hagan del todo invisibles. Cuando lloramos o discutimos, ellos son los que hacen que todo vuelva a ser como antes, como estar sin aire o sin agua, como vivir a la intemperie. Nunca había llorado por alguien y menos por mi vida propia. Nunca pensé que llegaría a querer tanto a alguien como para derramar lágrimas y después que esa misma persona me hiciera sonreír tan sólo con unas palabras por teléfono. Porque si le pierdo, pierdo mis alas y vuelvo a perder mis ganas de volar. Necesito tus abrazos, tu sonrisa, tus te quieros y tus besos porque como dice el título de la canción "te necesito aquí ahora".

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